“Yo voy de luto porque se han muerto las frases subordinadas”

José Carlos Plaza

domingo, 18 de diciembre de 2011

José Agustín Goytisolo

¿Palabras para quién?



"Hay quien lee y quien canta poemas que yo hice 
y quien piensa que soy un escritor notable. 
Prefiero que recuerden algunos de mis versos 
Y que olviden mi nombre. Los poemas son mi orgullo.” 


Estos días hemos estado hablando de la poesía de la década de los cincuenta y sesenta del pasado siglo y hemos recordado la figura, humana y descarnada, de José Agustín Goytisolo. Os he hablado del que, sin duda, es su poema más emblemático: "Palabras para Julia". Y esto lo he hecho así porque quería que la lectura - y el paladeo - de estos estremecedores versos pudieráis hacerlo en la intimidad, que es el único lugar donde realmente cobran sentido.

Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.
Hija mía es mejor vivir
con la alegría de los hombres
que llorar ante el muro ciego.
Te sentirás acorralada
te sentirás perdida o sola
tal vez querrás no haber nacido.
Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí pensando en ti
como ahora pienso.
Un hombre solo una mujer
así tomados de uno en uno
son como polvo no son nada.
Pero yo cuando te hablo a ti
cuando te escribo estas palabras
pienso también en otra gente.
Tu destino está en los demás
tu futuro es tu propia vida
tu dignidad es la de todos.
Otros esperan que resistas
que les ayude tu alegría
tu canción entre sus canciones.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.
Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.
La vida es bella tu verás
como a pesar de los pesares
tendrás amor tendrás amigos.
Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.
Hija mía perdóname no sé decirte
nada más pero tú debes comprender
que yo aún estoy en el camino.
Y siempre siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti, pensando en ti
como ahora pienso.


   Trataré de abriros la trastienda de estos versos para que podáis entenderlos mejor: la madre del poeta se llamaba Julia Gay y murió a raíz de un bombardeo en plena Guerra Civil, en 1938. José Agustín era el mayor de los hermanos y nunca olvidó este dramático hecho. Su padre prohibió que a partir de ese momento en la casa se pronunciarán las palabras "mamá" o "madre" e incluso hizo que la asistenta que trabajaba en la casa, que también se llamaba Julia, cambiase su nombre por el de Eulalia. El poeta , aún un niño, guardó desde entonces el nombre de Julia como un tesoro para poder regalárselo algún día a su hija, como así hizo. De esta forma consiguió reunir el recuerdo de su madre muerta y este delicioso himno a la vida dedicado a su hija: Palabras para Julia, para todos nosotros.

Podéis escuchar la voz del poeta recitando estos versos en este enlace:
http://www.youtube.com/watch?v=9LXugbHRvUg&feature=player_embedded


O de Liliana Herrero, que se utilizó como banda sonora de la película Kamchatka, de la cual aquí tenemos los títulos de crédito ilustrados con esta dulcísima versión:
http://www.youtube.com/watch?v=4EPA3lHk7ic&feature=player_embedded

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